Después de catorce horas de vuelo desde Zurich, la Selección Española llegó al aeropuerto internacional de Ezeiza en la capital de Argentina. El recibimiento resultó inmejorable y la expectación ante el partido del martes es extraordinaria. La Selección pasó la noche en un hotel pegado al aeropuerto de Zurich, entrenó por la mañana y la una y veinte del mediodía despegó en un Airbus 340 de la compañía Iberia con destino Argentina. En medio de un ambiente relajado y cómodo, los internacionales españoles invirtieron la larga travesía transoceánica en ver películas, escuchar música, ofrecer un clima de relajación y divertido, pleno de buen humor y compañerismo. Incluso, llegaron a escucharse cánticos en las primeras filas del avión, liderados por Álvaro Arbelóa. Otros, se limitaron a cerrar los ojos y dormir unas cuantas horas. En el caso de David Villa y Pepe Reina, presenciaron en la cabina del avión el aterrizaje en el aeropuerto de Ezeiza. La llegada a Buenos Aires se produjo a las tres y cuarto de la madrugada, hora española, las diez y cuarto de la noche en el reloj porteño. Vicente del Bosque dio descanso a la llegada a Ezeiza hasta la hora del entrenamiento, previsto para las once de la noche españolas, seis de la tarde aquí, al otro lado del mar. La sesión de trabajo tendrá lugar en el estadio de La Bombonera, la cancha de Boca Juniors, uno de los grandes escenarios del fútbol argentino. El partido ha despertado una enorme expectación en Argentina y, especialmente...